• martes 23 octubre 2018

    03-10-2018

    Defender al Banco Nación es defender la Nación | Plan de acción



    Un paro de actividades convocado por la Comisión Interna del Banco Nación en el área metropolitana -Ciudad y Gran Buenos Aires- se llevó a cabo en la principal entidad pública y del sistema financiero a partir del mediodía de este 3 de octubre.

    Fue en defensa del Banco Nación, ante la política de descapitalización que lleva adelante el Poder Ejecutivo con transferencias al Tesoro Nacional para cubrir un déficit fiscal incrementado por los compromisos de pago de capital e intereses de la creciente deuda externa contraída para sostener un esquema económico financiero inviable que no tiene sustento en la economía real. 

    El paro culminó con un acto en el edificio central del BNA aledaño a Plaza de Mayo a cuyo cierre hizo uso de la palabra el trabajador del Banco Nación y Secretario General Nacional de la Asociación Bancaria Sergio Palazzo, quien ratificó un plan de acción en defensa del principal banco del país. Previamente, ante representaciones de todas las sucursales del área metropolitana, hicieron uso de la palabra el Delegado General del Banco, Daniel Mercado, el Secretario General de la Comisión Gremial y Secretario de Finanzas del sindicato Pablo Regnier, junto a la titular de la Seccional Buenos Aires de la Bancaria, Alejandra Estoup.

    El plan de acción gremial  incluye la continuidad de las  asambleas y protestas en  sucursales de todo el país para promover el rechazo al proyecto de Ley de Presupuesto 2019 que determina una transferencia de 15.000.000.000  millones de pesos del Banco al Tesoro Nacional, que se suma a otra de 20.000.000.000 que se determinó al aprobar, el Congreso, el presupuesto 2018. Esto supone un recorte significativo en el capital propio de la entidad que la limita severamente en su capacidad operativa y de actuación en el mercado financiero. En su caso, de no haber rectificación de la política del Ministerio de Economía en cuanto a la entidad, se dispondrá un cese total de actividades en el BNA.

    Agrava ese recorte el progresivo retiro de los depósitos que tiene en el Banco del sector público para cumplir el severo ajuste determinado por el Gobierno Nacional a instancias del Fondo Monetario Internacional. El Ministerio de Economía planifica incrementar ese retiro de depósitos por un monto superior a los 500.000.000.000 millones de pesos (comprometiendo el 64% de los depósitos de la entidad). Concurrentemente el Banco es obligado por el Ministerio de Economía a suscribir diversos tipos de letras del Banco Central con una  consecuente disminución del volumen de créditos que puede ofrecer a los sectores productivos. Ello también genera un descomunal descalce entre ingresos y egresos financieros junto a una brutal caída de la rentabilidad de la entidad.

    Al empeñar de esta manera y otras, como la operatoria que se le impone al Banco Nación -comprometiendo sus tenencias en moneda extranjera- en el mercado de cambios para suplir al Banco Central, se la exprime para utilizarla en la cobertura de un déficit fiscal autogenerado por el Gobierno, a la par que se le obliga a ceder su presencia en el mercado en favor de la Banca Extranjera, ampliando la privatización y extranjerización de nuestro sistema financiero, en el marco de un amplio proceso de desregulación.