• viernes 19 julio 2019

    27-03-2019

    Acto Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia



    Marzo 27 - En el auditorio Malvinas Argentinas se realizó el acto en conmemoración del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, encabezado por nuestro Secretario General Sergio Palazzo, acompañado del Secretario General Adjunto Andrés Castillo, la Secretaria Nacional de DDHH, Género e Igualdad Claudia Ormachea, la Secretaria Adjunta de DD.HH, Cristina Maino, y la Secretaria General de Seccional Buenos Aires Alejandra Estoup. Este año fueron invitados en calidad de exponentes el Premio Nóbel de la Paz 1980 Adolfo Pérez Esquivel y el Dr. Ernesto Bohoslavsy, Doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid, Magister en Ciencias Sociales con especialidad en Antropología e Historia.

    También estuvieron presentes miembros del Secretariado General y comisiones gremiales internas, además de compañeros bancarios que fueron convocados para la ocasión.

    Claudia Ormachea fue la encargada de dar la bienvenida a los presentes, refiriéndose a la tragedia del 24 de marzo como un plan organizado y recordó “a nuestros 189 compañeros bancarios detenidos desaparecidos”.

    Sergio Palazzo tuvo a cargo la apertura del encuentro señalando la importancia de comprender la necesidad de una política de derechos humanos y la necesidad de un debate y reflexión en el contexto de una política globalizada “casi de derecha como hay hoy en varios países de la región”.

    Señaló que “este gobierno ha pretendido hacer de los derechos humanos y otras grandes luchas de los movimientos sociales y políticos de la Argentina un significante vacío, en donde la política de derechos humanos en particular ha sido reconocida internacionalmente. Este gobierno ha pretendido poner en tela de juicio la cantidad de desaparecidos, que siempre serán 30 mil para nosotros”. Pone en tela de juicio “una política de derechos humanos y banaliza esa política al límite del desconocimiento de lo que implica ese número de treinta mil para todos los argentinos”.

    Continuó señalando  que esto se da en un marco de contraofensiva muy fuerte de los multimedios de comunicación que “pretenden ocultar en materia de derechos humanos la  gran movilización popular que hubo el día 24… y lo hacen avalando, suscribiendo e incentivando la política de mano dura… y alentando políticas fascistas, de derecha, homofóbicas, violatorias de derechos humanos como es la de Bolsonaro en Brasil”.

    Palazzo afirmó que ese sector de la prensa avala que en la Argentina exista persecución política, a todo tipo de oposición que se le hace al gobierno “desde que metan presos a los dirigentes sociales cuando piden por los compañeros que tienen hambre, que metan presos a quienes opinan distinto, que en lugar de preocuparse y ocuparse que haya un juez que está investigando la utilización de los servicios de inteligencia… la primera reacción del Presidente… es pedirle el juicio político al Juez Ramos Padilla…”, en ese marco se desarrolla la conmemoración del 24 de marzo.

    Indicó que más allá del panorama aciago “diría que se contrasta con esto que nosotros tenemos que valorar y tomar de ejemplo. Estamos en este año en el cincuentenario del Rosariazo... y del Cordobazo, que es otro ejemplo de lucha contra la dictadura… el 23 de abril se cumplen 100 años de la primera huelga de nuestro sindicato… esos ejemplos, sumados a 43 años de lucha de las Madres, Abuelas, organismos de derechos humanos, es el contraste necesario para  seguir luchando por los valores que defendieron todos esos compañeros que no están físicamente, pero están y sobrevuelan en cada lucha del pueblo argentino, que son los 30 mil desaparecidos…”.

    Destacó la importancia de recuperar ese valor de Memoria, Verdad y Justicia, que para nosotros “suena a la no claudicación… y que hacemos lo correcto cuando nos enfrentamos a este gobierno… y el plus que nos falta de la sociedad argentina es que se enoje con lo que nos está pasando… desde los sectores populares pretendemos un gobierno presente que asista a un grueso de compatriotas dejados en los márgenes de la sociedad”.

    Terminó diciendo “que es la hora de que tengamos palabras y voz, que comprometidos con esa lucha tomemos la bandera para seguirla sosteniendo en el tiempo… nos opongamos a esta política de vacío… y que los sindicatos tengan una política permanente que exceda los tiempos y los gobiernos para tener siempre el reconocimiento, no sólo de lo que pasó en Argentina sino del valor de tener derechos humanos… Los que tenemos un mejor pasar tengamos la solidaridad y el compromiso de luchar por los que no lo tienen y por los oprimidos… nos tenemos que enojar para cambiar esta triste realidad… empezar a construir los cimientos necesarios para que el 10 de diciembre haya un nuevo gobierno que sea nacional y popular, que dure lo suficiente para que la derecha no vuelva a ser gobierno en la Argentina”.

    Seguidamente se dio inicio al Panel “Construir proyectos políticos para la defensa de los derechos humanos desde las memorias resistentes”.

    En su disertación el Dr. Bohoslavsky identificó algunos de los rasgos novedosos de estos tiempos que vivimos en la Argentina desde diciembre de 2015, especialmente en el campo de los derechos humanos.

    En primer lugar hay un aspecto que nos acerca a Chile. “El partido de Macri ha sido analizado como post ideológico, no es un partido de principios, es más bien pragmático, siendo una novedad para las derechas argentinas. En este sentido es un partido exitoso. Esta flexibilidad ideológica le permitió al PRO reclutar adherentes por fuera del espacio de élite… sobre todo encontrar votantes… Aquí hay algo parecido a Chile. Se constituyó una coalición electoral, que es exitosa, que llevó a Piñera a ser dos veces Presidente del país. ¿En qué no nos parecemos a Chile? En Cambiemos no hay una coalición multipartidaria con la misma unidad que pueda proponer un recambio electoral, por lo menos todavía”.

    El segundo aspecto como innovación tiene que ver con el parecido a Brasil. Afirmó que uno de los puntos que se puede observar más rápidamente, que se tradujo en el triunfo de Cambiemos, es en las prácticas policiales… entendieron bien “cuáles eran las sociopolíticas en las que pudieran moverse… encontramos una carta blanca, a veces implícitas, otras explícitas para que la policía avance en prácticas de estigmatización de los pobres urbanos, especialmente en los jóvenes… no es nuevo; lo novedoso es la magnitud que tiene. Los límites de lo que los policías pueden hacer descansan sobre un cálculo permanente de cuál es la pertenencia social de la persona que tienen al lado, color de piel que impugna cualquier pretensión, aunque sea metaforizada, de lo que es la igualdad… Hay prácticas policiales que parecieran remitirnos a los favelados cariocas y bahianos más que a un universo de derechos humanos”.

    El tercer punto es el que nos acercamos más a España. Los gobiernos kirchneristas convirtieron a la impugnación de la dictadura en un elemento de primer orden. Fue una apuesta política que redituó en una parte significativa de la población, especialmente entre los jóvenes. Esta política de derechos humanos se expresó en un apoyo decisivo a la realización de numerosos juicios. Muchos hombres de la justicia sintieron que si no actuaban en ese sentido podían sufrir sanciones. Muchos resistieron, muchos dilataron… Aquellos que pudieron posponer esos juicios tuvieron buenas noticias a partir de diciembre de 2015. “La Alianza Cambiemos propone un nuevo tratamiento simbólico, pero también judicial de ese pasado dictatorial. Las áreas de derechos humanos fueron vaciadas, desactivadas, desfinanciadas... se elevan los riesgos que algunos de esos crímenes queden impunes”. Esto permite entender por qué se otorgó la prisión domiciliaria a Etchecolaz cuando antes había sido negada… “no cambió la ley, cambió la tolerancia de lo que se puede hacer con esa misma ley”.

    Afirmó que donde más explícitamente se encuentra ese carácter post ideológico es en el vínculo historia-política, cómo se entiende esa relación presente pasado. “Los actos del 24 de marzo carecen de relevancia simbólica para el gobierno nacional”.  Se preguntó “¿en qué nos parecemos a España?…. En este esfuerzo de promover una reconciliación silenciosa y amnésica, conviene no invocar a esos muertos y no nos fija obligación a los que estamos vivos… El presente que se nos propone es siempre desconectado de la dictadura. Ese divorcio entre la historia y la política es lo que le permitió al PRO reclutar dirigentes, políticos, votantes sin mayor prurito ideológico, incluyendo a apologistas de la dictadura”.

    Finalizó diciendo “lo que el gobierno pudiera hacer depende de variables que no controla completamente… la vulnerabilidad económica que incrementa una alarmante preocupación por los apoyos sociales, el número de beneficiados es muy estrecho y reduce la base de sustentación… La segunda variable es el nivel de resistencia de los trabajadores, de los movimientos sociales, de los desocupados frente a las políticas… La resistencia existe, está liderada por actores políticos partidarios, líderes de organizaciones sociales que también manifiestan sospechas… El desafío es saber si la oposición será capaz de entender cuál es el nivel de ese  desafío… Esa percepción será la que nos permitirá saber si el 2015 es el inicio de una hegemonía o si fue un mal sueño de verano…”, concluyó.

    A su turno Pérez Esquivel afirmó que “un gobierno que no está al servicio del pueblo está contra el pueblo… el 24 de marzo muchos nos preguntamos ¿para qué luchamos? Para esto no… Por eso necesitamos de la resistencia  cultural, social, política y espiritual”.

    Señaló que este gobierno llegó por elecciones, “se cometieron muchos errores, tenemos muchas luces y sombras, pero tenemos que ver hacia dónde vamos, por eso es importante la memoria. La memoria no es quedarnos en el pasado, la memoria nos ilumina el presente”. Y resaltó que no podemos olvidar “que tenemos una memoria colectiva, que es la del pueblo”.

    Indicó que lo que nos está pasando tiene que ver con todo el continente, el imperio no se retiró. Lo que se está armando es lo que se llama el lawfare, la guerra judicial y señaló a las empresas canallas –Clarín, La Nación, O Globo en Brasil– como responsables de armar todo esto “para defenestrar, acusar, para que la gente no crea más en ninguno”.

    Llamó a la unidad y reflexionó: “Si toda esta gente del 24 de marzo tuviera algunos ejes rectores de unidad podríamos derrotar a este gobierno que está trayendo el hambre, la miseria y la marginalidad a nuestro pueblo… para recuperar el camino de la democracia… que no se regala, se construye. Y nosotros somos responsables de esa construcción democrática”.

    “Los pueblos son los protagonistas, los transformadores de la historia, los pueblos originarios y también viene surgiendo con mucha fuerza el movimiento de mujeres”.  Señaló que la gran revolución de este siglo “va a estar en mano de las mujeres”.

    Se refirió luego a la soberanía alimentaria, imprescindible para que haya seguridad alimentaria. “Si la economía que hoy es especulativa, no está al servicio de los pueblos, no es economía, es explotación… esta economía es devastadora…”.

    Afirmó que necesitamos de la resistencia cultural, “para que no nos sometan” y que es necesario que llegue otro gobierno “a recuperar al Banco Central para recuperar la moneda nacional, hoy totalmente devastada… frenar la huida de capitales… construir coaliciones que nos permitan fortalecer la autonomía del Estado, para una gestión que responda a las mayorías populares y no a los bancos y corporaciones fugadores de capitales…”.

    Para concluir aseveró que “debemos presentar propuestas, unirnos, reflexionar juntos, abrir las puertas al diálogo, no perder la esperanza, debemos tener ejes rectores de propuestas, de alternativas para construir un nuevo amanecer para nuestros pueblos. Hemos luchado por la libertad y ésta no se regala, es el patrimonio de los pueblos”.

     

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