• lunes 24 febrero 2020 Año del General Manuel Belgrano

    30-12-2019

    La triste verdad y su remedio



    Destrucción y renacimiento del sistema previsional

    Por Miguel Fernández Pastor

    Así como cada fin de año configura un tiempo propicio para hacer un balance, el fin de un mandato invita también a  recapitular lo acontecido a los gobernados. En materia de seguridad social esto es especialmente importante, porque las decisiones tomadas afectaron a quienes más dependen de la acción de gobierno, toda vez que lo que hagan o dejen de hacer quienes administran los fondos del Estado define su subsistencia.

    Durante la campaña electoral del 2015  el neoliberalismo macrista fundó su acción futura en una consigna abarcativa, cual sería “pobreza cero”, algo que sin duda afectaba a los más vulnerables y entre ellos particularmente a quienes perdieron la capacidad de proveerse de los bienes necesarios para la subsistencia.

    La ley de Reparación Histórica

    La primera acción concreta del gobierno ocurrió a mediados de 2016, y fue lo que se llamó la Ley de Reparación Histórica,  que venía acompañada de un blanqueo escandaloso, que en mi opinión configura una falta ética aberrante ya que mezcla la opulencia de los ricos inmorales –que mantuvieron ocultos la friolera de 126.000 millones de dólares– con las necesidades y reivindicaciones del colectivo de adultos mayores.  Es decir, en el saber popular una re edición de “la biblia y el calefón”: por un lado los más inescrupulosos –entre ellos los familiares del presidente– blanqueando el dinero obtenido de la manera más espuria y por otro lado, los más humildes que ganaron un beneficio previsional con la dignidad del trabajo.

    Esa inmoral ley de Reparación Histórica tuvo consecuencias prácticas desoladoras:

    1. Permitió que se liquidara una gran parte del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, autorizando operaciones de venta de activos hasta entonces prohibidas. Allí aparecieron los CEOs de “Premier League” con Toto Caputo a descuartizar el Fondo y quedarse con alguna comisión por los servicios prestados, incluso la vicepresidenta Michetti estuvo involucrada en algún negocio confuso con Qatar y también Blaquier, Basavilvaso y una larga lista de funcionarios macristas.  Si algo faltaba para que el daño se complete, la presencia del FMI reclamando su parte configuró la debacle total.
    2. Instauró una comisión para hacer una reforma a la que llamaron “de sustentabilidad previsional” que tenía por objeto, si ganaban las elecciones, implementa el regreso a un régimen de capitalización individual.
    3. Creó la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), uha prestación que se recordará como la claudicación ética más grande en la historia previsional argentina: el beneficio pasó a ser el 80% de la Jubilación mínima, es decir un mínimo de otro mínimo, pero además esta prestación no genera derecho a pensión ni siquiera en los hijos discapacitados y si alguien tiene una PUAM y fallece, su cónyuge, pierde el beneficio. Asimismo aumentó la edad de acceso a la prestación jubilatoria para las mujeres más pobres, de 60 a  65 años.
    4. Eliminó el Plan de Inclusión Jubilatoria, ya que si bien lo prorrogó no se cambió la fecha hasta la cual se podían incorporar períodos, omisión que transformó la prorroga en letra muerta.
    5. Recibió los intereses del blanqueo al que llamó “sinceramiento fiscal” y los administró en una cuenta contable irregular, ya que tenía la obligación de enviar los excedentes al FGS y en vez de hacerlo los mantuvo  en una cuenta, en pesos, en una contabilidad paralela. Tanto es así que Basabilvaso informó por un lado a la Comisión Bicameral de seguimiento de los fondos de la seguridad social, que había 11.000 millones de dólares y que alcanzarían para pagar la reparación histórica a 2.4 millones de personas hasta 2019, pero luego en el presupuesto de ANSES se contabilizaron sólo 8.6 millones de dólares y con la reparación histórica se homologó y se puso al pago menos de un tercio del universo objetivo informado. Así y todo, los fondos se agotaron en 2019.
    6. Produjo una distribución inversa de recursos dentro del propio sistema ya que les dio más a los que más ganaban mientras les restringía los ingresos a los que menos recibían. Tanto es así que los únicos jubilados y pensionados que a lo largo de estos cuatro años no perdieron respecto de la inflación corresponden al decil que más gana, mientras que quienes menos ganan perdieron casi el 30% de poder adquisitivo.

    Aparece el FMI

    A fines de 2016 apareció por primera vez el FMI a hacer la revisión técnica prevista en el artículo cuarto de su estatuto, situación a la que deben someterse todos los gobiernos deudores. En ese momento la Argentina no le debía un solo peso al FMI, sin embargo el gobierno de Macri accedió a esa revisión y escuchó sus  cuatro recomendaciones:

    1. Aumentar la edad de acceso a la jubilación, en especial de las mujeres (como querían demostrar que eran buenos alumnos, esa tarea ya estaba cumplida con la sanción de la ley de reparación histórica).
    2. Hacer un régimen previsional sustentable. A partir de ese momento esta palabra se transformó en el caballo de troya del neoliberalismo más recalcitrante. Con este eufemismo de ajuste se pretendía llegar a la privatización del sistema. Incluso el presidente declamaba a los cuatro vientos que el sistema previsional era insustentable.
    3. Modificar la tasa de sustitución. Esto quiere decir lisa y llanamente bajar la relación entre lo que gana un trabajador en actividad y lo que pasa a ganar cuando se jubila. Unos meses después empezarían a cumplir con esta manda.
    4. Modificar la ley de movilidad. Este será el próximo capítulo de la acción neoliberal.

    El Cambio de la Ley de Movilidad

    En diciembre de 2017 y luego de ganar las elecciones, el gobierno propuso cambiar la formula de movilidad jubilatoria. La fórmula propuesta inicialmente ataba los beneficios de la seguridad social a la inflación, una auténtica indexación. Ya en el Senado y durante la sesión de comisión, el entonces Senador opoficialista Miguel Pichetto propuso un cambio mágico: que la nueva formula fuera un 70% inflación y un 30% RIPTE. A partir de allí esta sigla se transformo en la preferida del establishment. Mientras los diarios, incluso los dominantes, especulaban cuánto era el ajuste, un coro de funcionarios repetían que con la nueva formula los jubilados ganarían un 4 o un 5 % por sobre la inflación. Incluso el propio presidente en un ataque de optimismo decía que: “este año ganaran el 5% y el año que viene también y el siguiente y el siguiente y así sucesivamente…” Nada de ello ocurrió, por el contrario: en 2018 perdieron el 18,8% y para el 2019 la perdida alcanzará a un 5% extra.

    Pero a su vez, esa fatídica ley de  movilidad jubilatoria creó tres categorías de mínimas jubilatorias:

    1. Los jubilados y pensionados del régimen general, quienes perciben el 82% del salario vital mínimo y móvil. En todo ese tiempo, el Salario Vital Mínimo y Móvil, se mantuvo absolutamente depreciado, lo que en ocasiones muy especiales y por escaso tiempo significó un beneficio adicional para un universo acotado de personas.
    2. Los jubilados del plan de inclusión jubilatoria, a los que despectivamente llaman “los de la moratoria”, que cobran la mínima a secas.
    3. Los de la Pensión Universal para el adulto mayor, que perciben el 80% de la mínima jubilatoria

    Pero ello no fue todo, excluyó de la formula a la actualización del primer haber jubilatorio a los trabajadores activos, a quienes no se les aplica el 70% de la inflación sino que se actualiza en forma íntegra por el RIPTE. Esto representó una disminución notable de la jubilación futura de los actuales trabajadores activos, por lo que la tasa de sustitución – de continuar las cosas como hasta ahora -, pasará a representar el 48% del haber de actividad, muy lejos de 60% reinante en 2015.

    El sueño incumplido

    Con estas pocas medidas el gobierno anterior concretó un brutal ajuste. Aunque no imaginaban quedarse ahí porque aspiraban a ganar las elecciones en 2019 y entonces concretar su meta, materializar lo que habían venido a hacer estimulados por sus adláteres y por organismos internacionales: eliminar el régimen de reparto y avanzar en la instauración de régimen de tres patas, uno no contributivo para los mas humildes, un régimen general con una jubilación mínima para el grueso de los trabajadores y un régimen de capitalización para una élite dominante. Por suerte la sociedad le puso un freno y la catástrofe pudo ser contenida, y si la suerte acompaña al nuevo gobierno, podrá ser revertida.

    Que nos dejó

    Según el economista Juan Enrique los beneficiarios de las jubilaciones y pensiones perdieron durante los 4 años de Macri el 27,4%  a razón de:

    Ahora bien, del mismo informe del economista Juan Enrique surge con claridad que desde el nacimiento de la antigua formula de movilidad en 2009 hasta diciembre de 2015, mejoró los haberes de todos los jubilados y pensionados en un 25,88%

    Resulta muy interesante analizar qué hubiera pasado si no se reformaba la movilidad jubilatoria. Según un informe del CEPA y otro del doctor Leonardo Calcagno  de la Universidad de Orleans, si al haber mínimo de Diciembre de 2015, de $4.299, se le aplicara la vieja fórmula de movilidad, el haber seria de $ 16.108, es decir un 14,5% más, mientras que la mínima actual alcanza a los $ 14.068.

    En este análisis vale la pena observar que pasa con el bono de $5.000 que se cobró el día viernes 27 de Diciembre por decisión del nuevo gobierno. La mínima por estos dos meses alcanzará los $19.068, es decir un 35,54% más que el haber jubilatorio mínimo actual. Por lo tanto, el gran desafío del nuevo gobierno se centra en cómo hacer para que ese incremento se continúe en el tiempo.

    Pero otras cosas impactaron negativamente en el poder adquisitivo del conjunto de la sociedad, por ejemplo las tarifas de los servicios públicos.  Entre diciembre de 2015 y agosto de 2019 los salarios aumentaron un promedios de 191% y las tarifas publicas subieron el 2.678% según María Graciela de la Rosa de la AGN.

    Lo ocurrido con los medicamentos es un caso muy especial según el informe conjunto entre CEPA/CEPPEMA/ALGEC tuvieron un incremento del 496%  contra un incremento de las jubilación en idéntico período de 239%. Además hay que agregar que la entrega de medicamentos gratuitos por parte de PAMI paso de 2,2 millones a menos de un millón. Por lo tanto el promedio de gasto por jubilado de los medicamentos mensual ronda los $2.000, mientras que si se compran en la farmacia sin PAMI ese costo se eleva a $5.800 por mes.

    Así las cosas, la pérdida de capacidad de compra de los beneficiarios de la seguridad social es realmente impactante porque tiene dos componentes: incremento en el costo de servicios públicos y consumo propio de los adultos mayores como  los medicamentos, y pérdida del valor real de las prestaciones contra la inflación.

    Lo que viene

    Por último, invito al lector a hacer un ejercicio de evaluación respecto del impacto que tienen las medidas tomadas por el gobierno de Alberto Fernandez, luego de 17 días de gestión:

    1. En cuanto al haber mensual: para aquellos que perciben la mínima jubilatoria es decir $14.068, se adicionan $5.000 en diciembre y en enero, a los que ganan más de esa cifra y menos de $19.068 cobran un bono proporcional hasta alcanzar los $19.06. Esta medida alcanza a aproximadamente 3,5 millones de jubilados y pensionados.
    2. El Bono íntegro lo cobran también más de 1 millón de titulares de Pensiones No Contributivas por discapacidad, otras 300 mil PNC por madre de 7 o más hijos y 160 mil beneficiarios de la PUAM
    3. Cobran un bono de $2.000 casi 4,0 millones de chicos beneficiarios de la AUH
    4. Se suspende el incremento de las tarifas públicas por 180 días
    5. Se disminuyó el 8% el precio de los medicamentos
    6. Se reinició la aplicación del Plan REMEDIAR, el cual representa la entrega gratuita de determinados medicamentos de alto consumo.
    7. Se esta trabajando contra reloj para implementar la entrega de medicamentos gratuitos por parte del PAMI
    8. Se anunció el envío de un proyecto para derogar los regímenes de Privilegio del Poder Judicial y del Servicio Exterior.
    9. Se suspendió la aplicación de la formula de movilidad macrista y se creó una comisión para que en 180 días diseñe una nueva propuesta de movilidad previsional.
    10. Se estudiará la realidad actuarial de los regímenes especiales y diferenciales.

     Pareciera que luego del tsunami neoliberal en materia de seguridad social, en la Argentina hay 4,5 millones de beneficiarios con problemas para alcanzar la canasta mínima de alimentos. En este contexto, queda claro que lejos de ser una exageración, la película de Tristán Bauer “Tierra Arrasada” es una realidad palmaria. Porque como dijo Mario Benedetti “…en realidad, la realidad es la única eterna”-

    Publicado en El Cohete a la Luna/29-12-19